El modelo sortea muchas elecciones posibles a partir del promedio y reparte los escaños de cada una por circunscripciones; las cifras publicadas cuentan lo que pasa en todas ellas.
En resumen
La simulación de escaños en cuatro ideas.
- Cada simulación sortea el voto de cada partido alrededor del promedio, con su error y el histórico de los sondeos.
- El modo Elección suma la deriva de la opinión hasta la votación, mayor en los partidos jóvenes.
- El voto pasa a cada circunscripción con el swing proporcional y oscilaciones por comunidad y provincia.
- Los escaños se reparten con D'Hondt y la barrera de cada ámbito; las cifras resumen todas las simulaciones.
Del promedio al sorteo del voto
Cada simulación es una elección posible: el voto de cada partido se sortea alrededor de su voto estimado, con un margen que suma dos errores.
El punto de partida es el voto estimado de cada partido, el promedio corregido leído en la fecha de la estimación (ver ¿Cómo promediamos las encuestas?). No es el resultado: el promedio tiene su incertidumbre y las encuestas se han equivocado antes. Por eso el modelo no reparte escaños una sola vez, sino 10.000 veces en cada modo (en las generales), cada una con un voto sorteado distinto.
En cada simulación, el voto v de un partido es su voto estimado p más un error al azar de tamaño σ:
- s es el error del propio promedio, el de su banda: dice cuánto puede equivocarse la línea al resumir los sondeos.
- e es el error histórico: lo que se equivocaron los sondeos de la última semana frente al resultado en las elecciones pasadas, para un partido de ese tamaño y según sea de ámbito estatal o regional. Suele ser el mayor de los dos.
- t sale de una t de Student, una campana con las colas algo más gruesas que la normal, tanto más cuantos menos sondeos recientes tiene el partido: las sorpresas grandes son algo más probables.
Un voto sorteado por debajo de cero se queda en cero, y lo que falta hasta 100 es «otros»: las candidaturas que el modelo no sigue por separado y el voto en blanco.
Cada partido se sortea por su lado. Se ha probado un sorteo conjunto, en el que cuando un partido sube los demás tienden a bajar. En el backtest no cambia el error del voto, pero a pocos días de la votación da probabilidades de mayoría algo peores, y el modo Hoy, que simula una votación inmediata, es justo ese caso. Por eso queda desactivado.
En las autonómicas, el error histórico y la deriva de la opinión (abajo) se estiman con las elecciones generales: estimarlos con las de cada comunidad no mejoró el backtest.
Hoy y Elección
Los dos modos parten del mismo voto estimado; Elección añade lo que la opinión puede moverse hasta el día de la votación.
Hoy responde a qué pasaría si se votara ahora: la elección simulada se celebra en la fecha de la estimación, normalmente el último día al que llega el promedio, que se prolonga unos días tras el último sondeo. El margen es el de arriba, los dos errores.
Elección simula la votación en la fecha de la elección: la convocada o, si aún no lo está, el final de la legislatura. Entre hoy y ese día la opinión puede moverse, y el modelo lo añade como un tercer error, la deriva d, medida en los ciclos electorales pasados:
- Crece con los días. h son los días que faltan; la deriva crece con su raíz cuadrada, como un paseo al azar: a cuatro veces más días, el doble de deriva.
- Es proporcional al tamaño. Se multiplica por el voto p del partido: en un mes, uno al 30 % puede moverse alrededor de un punto; uno al 1 %, unas centésimas (y en cuatro meses, el doble). La constante k sale de cuánto se movieron los promedios de los partidos en los ciclos anteriores, con más peso para los recientes, porque el sistema de muchos partidos se mueve más que el bipartidismo.
- Es mayor en los partidos jóvenes. m vale 1, salvo en los partidos que las encuestas listan desde hace menos de cuatro años: para ellos es un factor de 1 o más, estimado con los partidos jóvenes del pasado, que derivaron bastante más que los asentados.
La deriva no tiene dirección: no mueve el voto estimado, que es el mismo en los dos modos, solo abre los intervalos. Es lo que dibuja el abanico de voto en la página de escaños: en el horizonte 0 está la estimación de hoy, y cuanto más lejos, más ancho.
Mira Hoy para saber cómo están las cosas y Elección para saber qué puede pasar el día de la votación. Un aviso para Hoy: el error histórico es el de los sondeos de la última semana de campaña, aunque la votación quede lejos.
De España a las circunscripciones
El voto sorteado es el del conjunto; para repartir escaños hace falta el de cada circunscripción, y el modelo lo deduce de la elección anterior.
El swing proporcional. Cada partido conserva la geografía de su voto en la elección anterior y la escala en la misma proporción que su voto en el conjunto. Si pasa del 20 % al 22 %, un 10 % más, su voto crece un 10 % en cada circunscripción: del 30 % al 33 % donde era fuerte, del 10 % al 11 % donde era débil. «Otros» se escala igual; el voto en blanco mantiene el porcentaje que tuvo en cada circunscripción. Al final, cada circunscripción se reajusta para sumar 100.
Las herencias. Un partido que no existía en la elección anterior no tiene geografía propia. Cuando el catálogo dice de qué partidos procede, hereda su voto: si es la suma de varios, toma el de todos; si se escinde de otro, se reparten el voto previo en proporción a lo que estima hoy cada uno; si una marca desaparece, su voto pasa a sus sucesores. Un partido sin resultado previo ni partido del que heredar no obtiene escaños en la simulación.
Las oscilaciones. No todas las circunscripciones se mueven como el conjunto: Andalucía, Cataluña o Galicia pueden ir por su lado, y las provincias de una comunidad tienden a moverse juntas. Por eso cada simulación añade a cada partido un empujón al azar por comunidad autónoma y otro, menor, por provincia; en las autonómicas, solo el de cada circunscripción. Su tamaño sale de cuánto se apartaron las provincias del swing proporcional entre elecciones generales consecutivas, y es relativamente mayor en los partidos pequeños. Los empujones se compensan: el voto del partido en el conjunto no cambia, solo dónde lo saca.
La participación no se modela: cada circunscripción conserva los votos válidos de la elección anterior, y con ellos su peso en el voto del conjunto.
El reparto D'Hondt
En cada circunscripción y en cada simulación, los escaños se reparten con la regla D'Hondt, como en el recuento oficial.
La regla D'Hondt divide los votos de cada candidatura entre 1, 2, 3… y da los escaños a los cocientes más altos, uno a uno, hasta agotarlos.
Ejemplo. Una circunscripción de 5 escaños con tres partidos: A con 46.000 votos, B con 32.000 y C con 22.000. Los cinco cocientes más altos, en negrita, se llevan los escaños:
| Partido | ÷ 1 | ÷ 2 | ÷ 3 | Escaños |
|---|---|---|---|---|
| A | 46.000 | 23.000 | 15.333 | 2 |
| B | 32.000 | 16.000 | 10.667 | 2 |
| C | 22.000 | 11.000 | 7.333 | 1 |
Por orden: 46.000 (A), 32.000 (B), 23.000 (A), 22.000 (C) y 16.000 (B). El siguiente sería 15.333, de A: con algo más de 2.000 votos más (48.001 entre 3 da más de 16.000), A le quitaría el último escaño a B. En las circunscripciones pequeñas, pocos votos cambian un escaño.
Antes del reparto se aplica la barrera: las candidaturas que no la superan quedan fuera. «Otros» nunca recibe escaños, porque no es una candidatura.
Las barreras
Una candidatura solo entra en el reparto si supera un mínimo de votos, la barrera, que fija la ley de cada ámbito.
La barrera depende del ámbito: en las generales, el 3 % de los votos válidos (los de las candidaturas más el voto en blanco) de cada circunscripción. Con los votos oficiales, D'Hondt con esa barrera reproduce escaño a escaño los repartos de las cinco elecciones generales de 2015 a 2023; sin ella fallaría en uno: en Barcelona, en abril de 2019, Front Republicà, con el 2,72 %, se habría llevado el escaño que fue a Unidas Podemos.
Algunas comunidades tienen una segunda barrera, sobre los votos de toda la comunidad. Una candidatura entra en el reparto si supera la de su circunscripción o la de todo el ámbito. La tabla da las vigentes; una raya es que no hay barrera de ese tipo.
| Ámbito | Barrera de circunscripción | Barrera de todo el ámbito |
|---|---|---|
| España | 3 % | – |
| Andalucía | 3 % | – |
| Aragón | 3 % | – |
| Asturias | 3 % | – |
| Baleares | 5 % | – |
| Canarias | 15 % | 4 % |
| Cantabria | 5 % | – |
| Castilla y León | 3 % | – |
| Castilla-La Mancha | 3 % | – |
| Cataluña | 3 % | – |
| Comunidad Valenciana | – | 5 % |
| Extremadura | 5 % | 5 % |
| Galicia | 5 % | – |
| Madrid | 5 % | – |
| Murcia | 3 % | – |
| Navarra | 3 % | – |
| País Vasco | 3 % | – |
| La Rioja | 5 % | – |
Tres casos con simplificaciones:
- Canarias tiene la doble barrera: la de cada isla o la de todo el archipiélago. Además de las islas, reparte una lista autonómica que vota todo el archipiélago. Hasta 2015 también entraba la lista más votada de cada isla; eso no se modela.
- Comunidad Valenciana solo tiene la barrera de toda la comunidad. La ley la calcula sobre los votos emitidos, no sobre los válidos; el modelo usa los válidos.
- Extremadura admite la barrera de la provincia o la de toda la comunidad, pero esta exige presentarse en las dos provincias; el modelo no lo comprueba.
La tabla es la de hoy. En las elecciones pasadas, el modelo aplica la barrera de su momento: en Murcia, hasta 2015, el 5 % de toda la comunidad, sin barrera por circunscripción; en Canarias, en 2011 y 2015, el 30 % de la isla o el 6 % del archipiélago.
Qué es cada cifra
Las cifras publicadas resumen todas las simulaciones de un modo: cuentan en cuántas ocurre cada cosa.
- Los escaños de cada partido son su mediana: la mitad de las simulaciones le dan esa cifra o menos, y la otra mitad esa cifra o más. Como las medianas no tienen por qué sumar el total de la cámara, se ajustan en proporción y se redondean para que lo sumen.
- El intervalo del 95 % de los escaños deja fuera el 2,5 % de las simulaciones más bajas y el 2,5 % de las más altas. El del voto que acompaña a cada partido se calcula directamente con los errores del sorteo, sin pasar por el reparto.
- Las probabilidades son la fracción de simulaciones en que algo ocurre: que un partido obtenga al menos un escaño, que sea el que más tiene o que un bloque o una coalición sume la mayoría absoluta. Se cuentan simulación a simulación: en cada una, los escaños suman el total de la cámara, así que lo que gana un partido lo pierde otro.
- El escenario central es la simulación real más parecida a las medianas de todos los partidos. Es el reparto por circunscripción que se publica: coherente, pero solo uno entre muchos posibles.
En el backtest de las generales, el intervalo del 95 % del voto contiene el resultado el 96 % de las veces a 6 días de la votación.
¿Cómo calculamos el rating de las encuestadoras?
Cómo se mide el acierto de cada encuestadora en las elecciones pasadas y cuánto pesa ese rating en el promedio.